PATO FONTANET:
Se espera que yo no me ría. Yo estuve ahí. Salí y volví a entrar tantas veces como pude. Cuando llegué al hospital parecía un deshollinador. Estaba todo negro, tiznado, sin remera, irreconocible. Yo estuve ahí. Perdí a la negra y a Lili y todavía las extraño. Hay días en que me levanto y lloro. De la mañana a la noche. No es que llore a los gritos, no, se me caen las lágrimas. Entonces me encierro y lloro todo lo que me sale. Pero también me río cuando me acuerdo de las cosas buenas o me enojo cuando veo las injusticias. Son dos risas diferentes pero ¿quién puede entender cuándo es una y cuándo es otra? Cuándo es esa cosa linda que recordas y cuándo es ironía, sarcasmo Cuándo tiene que ver con la alegría y cuándo con darme cuenta de que estoy embargado hasta las pelotas, a meses del juicio. Yo quisiera ir a las marchas. Además de perder a mi novia, perdí a cuarenta amigos, los chicos perdieron a sus familiares y no podemos ir ahí, nos separaron de la gente.
Nos faltan los abrazos de tanta gente querida. Y cuando quiero reírme, porque tengo que reírme porque la vida sigue, siempre hay una cámara o una persona que me mira y que parece decirme que no tengo derecho, que me juzga y me censura.Se espera que yo no me ría. Yo estuve ahí. Salí y volví a entrar tantas veces como pude. Cuando llegué al hospital parecía un deshollinador. Estaba todo negro, tiznado, sin remera, irreconocible. Yo estuve ahí. Perdí a la negra y a Lili y todavía las extraño. Hay días en que me levanto y lloro. De la mañana a la noche. No es que llore a los gritos, no, se me caen las lágrimas. Entonces me encierro y lloro todo lo que me sale. Pero también me río cuando me acuerdo de las cosas buenas o me enojo cuando veo las injusticias. Son dos risas diferentes pero ¿quién puede entender cuándo es una y cuándo es otra? Cuándo es esa cosa linda que recordas y cuándo es ironía, sarcasmo Cuándo tiene que ver con la alegría y cuándo con darme cuenta de que estoy embargado hasta las pelotas, a meses del juicio. Yo quisiera ir a las marchas. Además de perder a mi novia, perdí a cuarenta amigos, los chicos perdieron a sus familiares y no podemos ir ahí, nos separaron de la gente.
Juancho acotó:
Estábamos en el escenario cuando nos dimos cuenta que el techo se estaba incendiando. Hasta unos segundos atrás, el fuego nos había quedado tapado por una columna pero cuando empezó a extenderse pudimos verlo. Yo salí por la puerta de atrás, la que estaba cerca de los camarines. Mientras bajaba del escenario vi cómo Pato, en vez de venir conmigo, saltaba hacia el lugar del incendio, se metía entre la gente, más allá de las vallas, y empezaba a rescatar a los que estaban en mayor peligro.
PATO: La música nos salvó la vida. Tocar es lo que sabemos hacer, lo que queremos hacer. Pero antes de Cromañón no era el único madero en el medio del mar. Ahora es lo único. Tres o cuatro meses después volvimos a tocar. Señales se grabó casi sin ensayos porque no podíamos. A mí me cambió la voz, la manera de cantar. Entristecí. Envejecí. Ahora no estoy para charlas de boliche. Lo que cualquier persona vive entre los veinticinco y los treinta y cinco años yo lo viví en tres meses. Aprendí que, te guste o no te guste,cuando las cosas pasan, pasan. Lo único que no termino de aprender son las reglas de los medios de comunicación.
Desde Cromañón no tenemos metas. Vivimos muy al día. Igual, esto va a pasar y nos juntaremos a ensayar porque es lo que sabemos hacer. Yo, por ejemplo, si no escribo me muero. Mientras la Negra estaba internada escribí todo el tiempo. No escribía canciones, escribía lo que me estaba pasando.
Lo primero que veo cuando me despierto es la guitarra que siempre está ahí, al lado de mi cama. Y si bien disfruto de escribir canciones, de ensayar, en este contexto te tenés que obligar a todo, incluso a lo que vas a disfrutar. Cuando aparece, la muerte arrasa con todo. Yo vi cosas que no quiero volver a ver y no le deseo a nadie lo que vivimos.
¿CULPABLES DE QUÉ? ¿DE SER SOBREVIVIENTES EN VES DE ASESINOS?
¡BASTA DE CULPAR A CALLEJEROS!
