A veces me bajaba la culpa y no me sentía tan evangélica porque nunca le había llevado el evangelio a nadie... igual me daba vergüenza predicarle a la gente, no tanto porque me diera plancha ser evangélica sino que porque no quería hincharles las pelotas .Una vez en mi iglesia dijeron que cuando Dios apartara a las ovejas (los cristianos) de los cabritos (el resto del mundo)...es decir..en el juicio final...iba a preguntar a cuánta gente le habíamos predicado, cuántos estaban convertidos y toda la mierda esa .Me cagué de susto porque ahí si que caché que me iba a ir al infierno, oh, cabrito mísero. Pero hace pocos días me acordé de algo: con primas amábamos la navidad en la casa de mi abuela. Siempre preparábamos unos actos eternos para la familia, que le llevaban canciones, obras de teatro, duos de flauta dulce (esos con betún), en fin...una seguidilla de cagadas horrorosas. en una de esas se nos ocurrió cantar una canción de la iglesia que decía así:
Mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos
Jesucristo puede hacer mucho más en tu vida
El eeeeeeees rey de reyes
El eeeeeeeeeees soberano
El puede hacer en ti mucho... más abundantemente.
Mi abuela se conmovió tanto que empezó a ir a la iglesia. Eso fue cuando yo tenía como seis años hoy día, que tengo 21 la abuela sigue en la iglesia todos los domingos todos los domingos. Y hace estudios bíblicos y cosas así...y eso me hace sentir mucho menos cabrito.
Mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos
Jesucristo puede hacer mucho más en tu vida
El eeeeeeees rey de reyes
El eeeeeeeeeees soberano
El puede hacer en ti mucho... más abundantemente.
Mi abuela se conmovió tanto que empezó a ir a la iglesia. Eso fue cuando yo tenía como seis años hoy día, que tengo 21 la abuela sigue en la iglesia todos los domingos todos los domingos. Y hace estudios bíblicos y cosas así...y eso me hace sentir mucho menos cabrito.